Los nuevos alcaldes y las denuncias de supuesta corrupción

0
56

Por Marino Ramirez

Cada cuatro años autoridades edilicias entrantes denuncian las supuestas tropelías que con los recursos públicos habrían realizado las autoridades salientes principalmente en el área municipal.

Qué aumentos desproporcionados de salarios, pérdidas de equipos mecánicos, nóminas sobrevaluadas, gente que cobra sin trabajar, deudas millonarias no se sabe con quién. En fin toda sarta de acusaciones que luego quedan en el aire.

Ya alguien hizo la observación y estoy de acuerdo con eso, que los nuevos alcaldes hacen sus denuncias para luego no someter a nadie.

Qué significaría esto, que se aplicará en esta ocasión  de nuevo borrón y cuenta nueva, me parece que sí.

Sólo Manuel Jiménez ha tomado una medida concreta es vender la jeepeta de lujo que ostentaba el síndico apodado el cañero, dizque para adquirir una más económica.

Eso sin embargo me huele a populismo del que han aplicado hasta presidentes electos porque luego se arrepienten y vuelven con sus vehículos al costo de millones de pesos a expensas de los munícipes que siguen sin recibir los servicios que necesita cada comunidad.

Luego el flamante alcalde de Herrera, léase Santo Domingo Oeste lanzó el grito al cielo pero de ahí no pasó.

En Higuey se han descubierto todo tipos de macos y cacatas en el cabildo local pero nada de nada.

En fin mucha espuma y mucho chocolate.

Lástima que este pueblo actúe sin memoria además que el afán de lucro de muchos políticos que llegan a los puestos sólo los haga hacer denuncias para luego no ejecutar ninguna acción.

La pandemia del Covid 19 también hará borrar todas esas acusaciones que se quedarán en el aire, en tanto las desproporcionadas acciones de corrupción que se hayan cometido en gestiones anteriores queden en el aire ya que las prebendas comienzan a fluir ante los nuevos ejecutivos y regidores.

Qué pena, qué lástima, un país donde los recursos públicos sólo tienen de dueño al que lo administra que dispone de ellos como le da las ganas sin pensar en los males que les deja a sus conciudadanos.

Es como decir  estos pesos no son míos, fiesta y mañana gallo.